Los deportes de resistencia —principalmente el triatlón— llevan años construyendo una presencia sólida en Oriente Medio, tal como explicamos hace unos meses en Youtube: contratos millonarios, pruebas estrella y acuerdos con fondos soberanos que han redibujado el calendario internacional.
Todo ha quedado en entredicho —y en la mayor de las incertidumbres— con la reciente guerra en Irán.
De hecho, apenas se han necesitado cinco días de conflicto bélico para encontrarnos ante su primera factura deportiva: las WTCS Abu Dhabi, primera cita de la temporada, ha quedado aplazado sine die. No será la última.
El calendario de las WTCS, por los suelos
El cierre del espacio aéreo en los Emiratos, Qatar y Baréin ha hecho inviable celebrar la prueba el mes que viene.
World Triathlon ha confirmado el aplazamiento de las pruebas élite, el paratriatlón y el relevo mixto. Las carreras de grupos de edad del 28 y 29 de marzo siguen en pie, por ahora, teniendo en cuenta que el grosso de los participantes son de la zona y no entran en juego desplazamientos por avión.
El problema, sin embargo, va más allá de perder una prueba: la WTCS funciona con una estructura de cinco carreras más la gran final, y Abu Dhabi era la primera.
Si la prueba no se recupera antes del Gran Final de Pontevedra el 26 y 27 de septiembre, toda la temporada se resolverá sobre cuatro resultados. Eso cambia los cálculos de clasificación, los viajes, la preparación y los contratos de los atletas profesionales.
La primera WTCS efectiva de 2026 queda ahora en Samarcanda el 26 de abril, con todo lo que eso implica en términos de calendario de puesta a punto.
T100, IRONMAN y la gran final de Qatar: el problema más gordo está por llegar
Abu Dhabi es el aperitivo. El verdadero problema para el calendario de resistencia se acumula en el tramo final del año.
T100 tiene tres pruebas en la región: Dubai en noviembre, una prueba masculina en Arabia Saudí también en noviembre con fecha aún sin confirmar, y la Qatar T100 Final el 11 de diciembre.
Esa última prueba no es cualquier cosa: es la gran final del circuito, la que reparte el grueso del premio económico y decide el título de la temporada. Si el conflicto se extiende o desestabiliza Qatar, T100 se queda sin cierre de año.

IRONMAN, por su parte, tiene dos citas en Omán: Muscat el 5 de diciembre y IRONMAN 70.3 Dhofar el 24 de octubre.
Omán ha ejercido hasta ahora como mediador en el conflicto y de momento no está en el centro del fuego, pero la volatilidad regional no da garantías a nadie.
Y la PTO, que recibió el año pasado alrededor de 40 millones de dólares de SURJ Sports Investment, el brazo deportivo del fondo soberano saudí, tiene toda su estrategia de expansión en la región comprometida en el peor momento posible.
La apuesta del deporte de resistencia por el dinero del Golfo ha dado réditos durante años. La pregunta ahora es cuánto del calendario de 2026 llega a celebrarse, y si la gran final del T100 en Qatar tiene o no sustituto si cae.